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PROBLEMAS DE LA SALUD ORAL

1. El Bruxismo

¿Qué es el bruxismo?

Bruxismo es el término que hace referencia a la acción incesante de rechinar y cerrar los dientes sin intención de hacerlo y en momentos inadecuados. Las personas que padecen de bruxismo a menudo no se dan cuenta de que han desarrollado este hábito, y no saben que el tratamiento está disponible hasta que se han dañado  la boca y  los dientes. A continuación, se enumeran los síntomas más comunes del bruxismo. Sin embargo, cada persona puede experimentar los síntomas de una forma diferente.

Los síntomas pueden incluir los siguientes:

 

  • Dientes escoriados.
  • Dolor facial.
  • Dientes demasiado sensibles.
  • Tensión de los músculos de la cara y de la mandíbula.
  • Dolores de cabeza.
  • Subluxación o luxación de la mandíbula.
  • Daños en el esmalte dental, que exponen la parte interna del diente (dentina).
  • Crujido o chasquido en la articulación temporomandibular ATM (su acrónimo en inglés es TMJ).
  • Indentaciones de la lengua.
  • Daños en la parte interior de la mejilla.


Los síntomas del bruxismo pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Consulte a un dentista o a su médico para su diagnóstico.

¿Qué causa el bruxismo?

Aunque este hábito es involuntario, los especialistas de la salud oral a menudo consideran como causas características del bruxismo la tensión excesiva y ciertos tipos de personalidad. El bruxismo suele afectar a las personas que experimentan tensión nerviosa,  ira, dolor o frustración frecuentes y a las personas demasiado competitivas, apresuradas o con tendencias agresivas.

¿Cómo se diagnostica el bruxismo?

Durante las visitas periódicas al dentista, se examinan los dientes en busca de evidencias de bruxismo, a menudo indicadas por la apariencia plana de la punta de los dientes.
Si los síntomas están presentes, se observan los cambios ocurridos en las siguientes visitas antes de establecer un programa de tratamiento.

Tratamiento para el bruxismo.

El tratamiento específico para el bruxismo será determinado por el dentista o médico basándose:

  • En la edad, el estado general de salud y la historia médica del paciente.
  • En lo avanzada que esté la enfermedad.
  • En la tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias que tenga el paciente.
  • En las expectativas para la trayectoria de la enfermedad.


Aproximadamente una de cada tres personas sufre de bruxismo que, en la mayoría de los casos, puede ser tratado con éxito.


El tratamiento puede incluir lo siguiente:

Modificación de la conducta.

Enseñar al paciente a descansar la lengua, los dientes y los labios de manera adecuada. Explicarle cómo descansar la lengua hacia arriba puede aliviar la incomodidad en la mandíbula al mantener los dientes separados y los labios cerrados.

Placa de relajación o férula de descanso.

Durante la noche se puede usar un dispositivo para la boca de silicona, en la mayoría de los casos, de consistencia blanda aunque a algunos pacientes se les recomienda que sea  rígida para absorber la fuerza de la mordida. Este dispositivo sirve para evitar daños a los dientes en el futuro y ayuda a cambiar la conducta del paciente.



2. Trastornos Temporomandibulares  (ATM o TMJ)

Los trastornos temporomandibulares son problemas afectan a la articulación temporomandibular (ATM), que conecta la mandíbula con el cráneo. Estos trastornos pueden provocar dolor, dificultades para masticar y otros síntomas.

Puedes notar tus ATM colocando tus dedos justo delante de tus orejas y abriendo la boca. Lo que sientes son los extremos redondeados de tu mandíbula deslizándose en la cavidad articular de tu hueso temporal (la parte del cráneo que contiene el oído interno y el tímpano).
Los trastornos temporomandibulares pueden afectar a personas de cualquier edad. La mayoría de las personas que tienen este trastorno son mujeres jóvenes.

 

 


 

¿Cuáles son los signos y síntomas?

Hay muchos tipos distintos de trastornos temporomandibulares, por lo que está claro que también hay muchos síntomas diferentes. Algunos de los signos más comunes de los trastornos temporomandibulares son:

  • Dolor en los músculos faciales, articulaciones de la mandíbula y alrededor del oído. Algunas personas sienten también dolor en el cuello y los hombros, sobre todo cuando hablan, mastican o bostezan. A veces las personas con trastornos temporomandibulares tienen espasmos musculares.
  • Chasquidos, crujidos u otros sonidos al abrir o cerrar la boca. Algunas personas escuchan estos sonidos pero no tienen ningún otro síntoma. En este caso, es posible que no tengan un trastorno de la articulación temporomandibular.
  • Dificultades al masticar o morder.
  • Dolor de cabeza, mareos, dolor de oídos, pérdida de audición y pitidos en los oídos (acúfenos).
  • Dificultades para abrir la boca totalmente o para encajar la mandíbula. También es posible que la mandíbula se trabe al abrirla del todo o al cerrarla.


¿Qué provoca los trastornos temporomandibulares?

Con frecuencia, las causas que provocan un trastorno temporomandibular no están claras, pero hay muchos factores que pueden contribuir a crearlos:

  • Apretar las mandíbulas o hacer rechinar los dientes puede favorecer la aparición de un trastorno temporomandibular. Cuando la mandíbula se fuerza demasiado, el disco articular se desgasta o se desplaza. Hacer rechinar los dientes y apretarlos puede también cambiar la manera en que los dientes están alineados y afectar a los músculos que se utilizan para masticar. A veces las personas no son conscientes de cómo aprietan la mandíbula y los dientes; incluso pueden hacerlo cuando duermen.
  • El estrés puede influir en los síntomas del trastorno temporomandibular haciendo a las personas más propensas a apretar las mandíbulas, a hacer rechinar los dientes y tensar los músculos mandibulares.
  • Los trastornos temporomandibulares son también más comunes en personas con otros problemas dentales (como mala oclusión de la boca), problemas articulares (como artritis), problemas musculares o antecedentes de traumatismos en la mandíbula o la cara.


¿Cómo se diagnostican los trastornos de la ATM?

Si tienes síntomas de un trastorno temporomandibular, acude a tu dentista. Cuanto antes te diagnostiquen y traten el trastorno, mejor.
Tu dentista te hará preguntas y te examinará. Es posible que necesite hacerte pruebas de diagnóstico por imagen, como radiografías, tomografía axial computarizada (TAC) o resonancia magnética, para ver si tienes algún trastorno temporomandibular.

Tratamiento del trastorno temporomandibular.

Si tienes un trastorno de la ATM, el dolor puede desaparecer por sí solo en unos días. Mientras tanto, intenta tomar alimentos blandos.
Evita hacer cosas que puedan agravar la ATM o los músculos faciales, como masticar chicle, apretar las mandíbulas, hacer rechinar los dientes o abrir la boca totalmente al bostezar. Puedes sentir alivio aplicando frío o calor a los lados de la cara.

Si el dolor es especialmente intenso o no desaparece por sí solo, acude al dentista sin demora.
Si la mandíbula se te queda trabada al abrirla o al cerrarla, acude al servicio de urgencias de un hospital. Los médicos te harán las manipulaciones necesarias en la mandíbula hasta que puedas abrirla o cerrarla (a veces se da algún tipo de medicación para que la persona esté relejada durante el procedimiento.)

Algunos tratamientos pueden contribuir a mejorar los trastornos temporomandibulares. Por ejemplo, si el dolor está causado por apretar las mandíbulas o hacer rechinar los dientes, el dentista puede recomendar usar una férula o placa de descarga por la noche para contrarrestar esta tendencia.

En algunos casos, los médicos recetan medicamentos para ayudar a aliviar el dolor o para relajar los músculos. Y si hay algún problema con la oclusión de la boca que esté favoreciendo el trastorno temporomandibular, el dentista puede recomendar llevar aparatos u otro tipo de tratamiento dental para arreglar el problema.

En ocasiones, cuando los síntomas no responden a los tratamientos, puede ser necesaria la cirugía para reparar los tejidos dañados de la articulación. Pero la mayoría de las personas no necesitan cirugía para tratar los trastornos de la ATM.

¿Qué puedes hacer tú?

Si tienes un trastorno en la ATM puedes tomar un papel activo para mejorarlo practicando ejercicios respiratorios para reducir el estrés y haciendo mucho ejercicio. Además, intenta ser consciente de cuándo aprietas la mandíbula o haces que los dientes rechinen.

Te darás cuenta de que cuando sientes estrés, como, por ejemplo, cuando tienes un examen, aprietas las mandíbulas y los dientes. Sin embrago, muchas personas tensan la mandíbula sin que se sientan estresadas, como, por ejemplo, cuando se concentran mucho en una tarea o intentan superar sus límites mientras practican deportes o juegan.
Hacerse consciente de estos hábitos es el primer paso para solucionarlos.

Puedes contactar con nosotros sin compromiso alguno y si los necesitas, te daremos más consejos para evitar los síntomas de los trastornos temporomandibulares.

3. La Halitosis (Mal Aliento)

¿Qué es la halitosis?

La halitosis es una condición de la salud oral caracterizada por el aliento fétido persistente. A menudo, identificar la causa del mal aliento es el primer paso hacia el tratamiento de esta condición prevenible.

¿Qué causa el mal aliento?

Existen tantas causas del mal aliento como hay fuentes de bacterias en la boca. La halitosis puede ser causada por lo siguiente:

- Ciertos alimentos.
Los alimentos que se ingieren contribuyen en gran medida al cuidado de la salud oral, incluyendo el aliento. Los productos como el ajo y las cebollas, o cualquier alimento, son absorbidos por la corriente de la sangre, son transferidos a los pulmones y expulsados al aire que se respira. Hasta que el alimento sea eliminado por el cuerpo, la posibilidad de que afecte el aliento de una persona está presente.

- El cuidado escaso de la salud oral.
Sin el cepillado ni la limpieza con hilo dental adecuados y continuos, y sin exámenes rutinarios realizados por el dentista, los alimentos permanecen en la boca, que es un terreno para la reproducción de bacterias, las cuales, a su vez, causan el aliento fétido. La comida que se acumula en los dientes, las encías y la lengua puede causar la descomposición de las encías, lo que causa un olor y sabor poco agradables en la boca.

- La limpieza inadecuada de la dentadura postiza.
Las dentaduras postizas que no se limpian adecuadamente pueden estar acumulando bacterias y partículas de alimentos que causan el mal aliento.

-  La enfermedad periodontal.
Uno de los síntomas primarios de esta enfermedad de las encías es el aliento fétido y un sabor desagradable en la boca. Esta condición requiere el cuidado inmediato de un profesional de la salud oral.

- Xerostomia (boca seca).
Esta condición a menudo es un gran contribuyente para la halitosis. Caracterizada por una reducción significativa en la producción de saliva, la boca es incapaz de limpiarse por sí misma y eliminar los restos y las partículas dejadas por los alimentos. La xerostomia puede ser causada por ciertos medicamentos, un desorden de las glándulas salivales o la respiración continua por la boca en vez de por la nariz.

- Productos del tabaco.
Los productos del tabaco como los cigarrillos, los puros, el tabaco sin humo y el tabaco en polvo no sólo manchan los dientes y ponen el cuerpo en peligro de contraer varias enfermedades, sino que también contribuyen al mal aliento. Los consumidores de tabaco tienen un mayor riesgo de lo siguiente:

  • Enfermedad periodontal.
  • Pérdida de la habilidad del gusto.
  • Encías irritadas.


Condiciones médicas.

El mal aliento podría ser un indicador o un síntoma de cualquiera de las siguientes condiciones. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Consulte a su médico para el diagnóstico:

  • Infección respiratoria.
  • Infección de la nariz, la tráquea o los pulmones.
  • Bronquitis crónica.
  • Goteo post-nasal.
  • Sinusitis crónica.
  • Diabetes.
  • Desorden gastrointestinal.
  • Desorden del hígado o del riñón.


Tratamiento para la halitosis.

El tratamiento específico para la halitosis será determinado por tu médico o dentista basándose en lo siguiente:

  • La salud de tu boca.
  • La causa u origen de la condición.
  • En qué punto está la condición.
  • u tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.


4. Las Infecciones de la Boca

¿Qué es el virus del herpes simplex?

Algunas personas las llaman úlceras dolorosas, otras ampollas de fiebre, pero esta condición molesta y a menudo crónica y dolorosa es causada por el mismo virus: herpes simplex.. Una vez infectada, una persona tendrá el virus del herpes simplex por el resto de su vida. Cuando está inactivo, el virus permanece latente en un grupo de células nerviosas. Algunas personas nunca tienen síntomas del virus, otras, por el contrario, tienen brotes periódicos de infecciones.

¿Qué causa el virus del herpes simplex?

Caracterizado por lesiones parecidas a las ampollas que ocurren por un período de ocho a 10 días alrededor de los labios, la mucosa oral o la lengua, el virus es altamente contagioso y puede diseminarse fácilmente por contacto directo de piel a piel. Las dos formas más comunes del virus son el herpes simplex de tipo 1 (SHV1, su sigla en inglés es HSV1) y el herpes simplex de tipo 2 (SHV2, su sigla en inglés es HSV2). El SHV1 se asocia más a menudo a las infecciones de la cavidad oral, mientras que el SHV2 se asocia más a menudo a las infecciones de herpes genital. Sin embargo, las investigaciones sugieren que los dos tipos de SHV pueden infectar tanto la boca como los genitales.

¿Cómo pueden evitarse las infecciones del SHV?

Ya que el SHV se transmite por contacto directo, contacto físico tales como el beso o las relaciones sexuales, el mejor método de prevención es evitar el contacto físico con las úlceras del SHV cuando alguien está experimentando un brote de esta enfermedad. Sin embargo, el herpes genital puede ser contagioso sin causar ningún síntoma de la enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de una infección del virus del herpes simplex?

La infección inicial del virus del herpes simplex podría no causar síntomas o causar síntomas graves parecidos a los de la gripe con úlceras en la boca. En las infecciones recurrentes, las vesículas tienden a brotar en la misma área (algunos pacientes nunca tienen ningún otro síntoma, aparte de la infección inicial). A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de una infección oral del virus del herpes simplex. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. La progresión de los síntomas puede incluir lo siguiente:

 

  • Los síntomas podrían comenzar con enrojecimiento, hinchazón, calor y dolor en el área en la cual brotará la infección.
  • Las ampollas llenas de fluido podrían aparecer en los labios o debajo de la nariz. Estas ampollas son muy contagiosas.
  • Las ampollas exudan fluidos y se convierten en úlceras.
  • Después de aproximadamente cuatro días, las úlceras comienzan a formar una costra y a cicatrizar.
  • Los síntomas del virus herpes simplex oral  pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulta a tu médico para el diagnóstico.


¿Cómo se diagnostica el SHV oral?

El virus herpes simplex es difícil de diagnosticar. A menudo confundido con varias otras infecciones, por ejemplo reacciones alérgicas, el virus herpes simplex puede determinarse sólo con un cultivo del virus, examen de sangre o biopsia. Sin embargo, la localización de las vesículas es, para un médico, una indicación positiva de una infección.

Tratamiento de las infecciones orales de SHV:
El tratamiento depende de la gravedad de los síntomas del virus SHV. El tratamiento específico para la infección de SHV será determinado por tu médico.

¿Qué es el afta (llaga ulcerosa)?

A veces confundida con las vesículas del herpes simplex, el afta es una dolencia en la que aparecen pequeñas úlceras dentro de la boca que no son contagiosas. El afta a menudo tiene una base blanca o gris con un borde rojo, y comúnmente sana en dos semanas. Los enjuagues bucales antibacterianos y los anestésicos tópicos sin receta médica pueden servir para aliviar la incomodidad. Evitar los alimentos calientes, condimentados o ácidos puede servir también para aliviar los síntomas.

5. La Diabetes y La Salud Oral

La diabetes, si no se controla de forma adecuada, puede conducir a enfermedades periodontales (de las encías) en jóvenes y adultos. Las enfermedades periodontales son infecciones de las encías y los huesos que mantienen a los dientes en su lugar.

La Diabetes y las enfermedades periodontales:
Debido a los cambios en los vasos de la sangre causados por la diabetes, los vasos engrosados de la sangre pueden deteriorar la eficacia del flujo de nutrientes y la eliminación de desechos de los tejidos corporales. Este deterioro en el flujo de la sangre puede debilitar las encías y los huesos, lo que los hace más susceptibles a la infección.
Además, si la diabetes está mal controlada, los niveles altos de glucosa en los fluidos de la boca estimularán el crecimiento de bacterias que pueden causar la enfermedad en las encías.
Un tercer factor, fumar, perjudica la salud oral hasta en las personas que no tienen diabetes. Sin embargo, una persona que fuma y que tiene diabetes corre mucho más riesgo de desarrollar una enfermedad de las encías que alguien que no tiene diabetes.
Los fumadores diabéticos mayores de 45 años de edad tienen un 20 por ciento más de probabilidades de desarrollar una enfermedad de las encías severa, que una persona sin dichos factores de riesgo.

Junto con la higiene oral pobre, la diabetes puede llevar a la gingivitis, la primera etapa de la enfermedad periodontal, o a la periodontitis, que es una enfermedad severa de las encías.

La Diabetes y otros problemas orales.
La diabetes también puede ocasionar otros problemas orales, por ejemplo los siguientes:

  • Moniliasis o Candidiasis
    La Moniliasis o Candidiasis es una infección de hongos en la boca, ocurre a menudo en personas con diabetes debido a los altos niveles de azúcar en la saliva (el hongo se nutre de la glucosa).
  • Boca seca.
    A menudo es un síntoma de la diabetes no detectada, la boca seca quiere decir que no existe suficiente saliva en la boca para mantenerse húmeda. La saliva es necesaria para ayudar a digerir la comida, y evitar infecciones y la destrucción de los dientes mediante el control de las bacterias y los hongos. La boca seca puede ocasionar dificultades para saborear, masticar y tragar los alimentos, también puede impedir el habla. Además, puede causar infecciones bucales y la destrucción de los dientes.


Aunque cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente, los síntomas de boca seca pueden incluir los siguientes:

  • Boca seca y pegajosa.
  • Labios secos.
  • Sensación de ardor en la boca.
  • Lengua dura.
  • Llagas o infecciones bucales.


Siempre consulta con tu médico para su diagnóstico.


El tratamiento de la boca seca depende de lo que causa la condición. La boca seca puede ser causada por medicamentos, enfermedades, tratamientos para el cáncer y daños en los nervios. Algunos consejos para evitar los síntomas de la boca seca incluyen los siguientes:

 

  • Beber sorbos frecuentes de agua o líquidos sin azúcar.
  • Evitar la cafeína.
  • Beber líquidos durante las comidas.
  • Evitar los alimentos condimentados o salados.
  • Evitar el tabaco y el alcohol.
  • Usar un humedecedor por la noche.
  • Masticar goma de mascar sin azúcar.


6. La Destrucción de los Dientes (Caries)

¿Qué es la destrucción de los dientes (caries)?

La destrucción de los dientes es la enfermedad conocida como caries, una enfermedad que puede prevenirse fácilmente causada por muchos factores.

¿Qué personas corren el riesgo de sufrir caries?

La respuesta es: todo aquel que tenga boca. Todos nosotros portamos bacterias en la boca que nos convierten en blanco potencial de las caries. Los factores de riesgo que colocan a una persona en un nivel de riesgo más alto para la destrucción de los dientes pueden incluir los siguientes:

  • Quienes consumen alimentos ricos en dulces, carbohidratos y azúcares.
  • Quienes viven en comunidades con poco o ningún suministro de agua fluorada.
  • Los niños.
  • Los ancianos.


 Prevención de la destrucción de los dientes.
La prevención de la destrucción de los dientes y la caries implica cinco pasos simples:

  1. Cepíllarse los dientes, la lengua y las encías dos veces al día con una pasta de dientes fluoridizada.
  2. Límpiarse los dientes con hilo dental diariamente.
  3. Consumir una dieta equilibrada y limitar o eliminar las comidas azucaradas.
  4. Consultar a tu médico o dentista sobre el uso complementario de fluoruro o de los selladores dentales que protegen los dientes contra la placa bacteriana.
  5. Programar una limpieza y un examen dental de rutina (cada 6 meses) para ti y tu familia.


En la boca se forman ácidos dañinos cada vez que se come una comida azucarada. ¿Por qué no considerar una alternativa como los vegetales crudos, las frutas frescas o las galletas de grano entero la próxima vez que quiera picar entre horas? Será bueno no solo para su boca sino también para su salud global.

 

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EMERGENCIAS DENTALES

 


 
Aunque las heridas en la boca usualmente no son de vida o muerte, en ocasiones te pueden garantizar una visita a la sala de emergencias.
El Dr. Guevara, a parte de ser licenciado en Odontología y Máster de Implantología, Cirugía y Prostodoncia, es técnico especialista en emergencias médicas y primeros auxilios.
Las siguientes recomendaciones te ayudarán a saber qué hacer en una emergencia dental:

Caída de un diente. Si por alguna razón se te cae un diente, debes recuperarlo con cuidado y sumergirlo en un vaso con leche y si no tuvieras leche, trata de mantenerlo dentro de la cavidad bucal. No intentes lavarlo y evita restregarlo para no dañar el ligamento periodontal que este posee. No trates, tampoco, de colocar el diente en su posición, hoy en día hay muchas técnicas para recuperar estos dientes avulsionados.
Dirígete a la clínica de manera inmediata y sigue los consejos de tu dentista.

Si a un niño se le afloja un diente primario o de leche, se debe ir a ver al dentista en los próximos dos días. Aunque sea normal que los niños pierdan sus dientes de leche, si no se atiende a tiempo se podría dañar el diente permanente que se encuentra debajo del de leche.

Diente quebrado. Enjuágate la boca con agua tibia. Coloca toallas frías sobre la cara en el área lesionada. Localiza y guarda cualquier fragmento quebrado del diente. Busca atención médica inmediata.

Diente flojo. Si un diente se mueve levemente hacia delante o hacia atrás, cuidadosamente con tu dedo haz una ligera presión para colocar el diente nuevamente en su lugar original, sino queda en su lugar no intentes forzarlo. Sostenlo en su lugar con un pañuelo o una gasa húmeda. Busca atención médica en un plazo de 30 minutos después de la herida.

Cortadas o mordidas en la lengua o labio. Estas heridas se deben limpiar cuidadosamente con un paño limpio. Aplica toallas frías para reducir la hinchazón y el sangrado. Si la hemorragia no se detiene, busca atención médica de inmediato. Aplica hielo en las áreas heridas. Si estás sangrando, cuidadosamente aplica presión firme con una gasa o paño limpio. Si no para después de 15 minutos dirígete de inmediato a la sala de emergencia de un hospital.

Dolor de dientes. Los dolores de dientes pueden ser extremadamente incómodos y pueden causar dolores de cabeza, fiebre e insomnio. Si tienes dolor en un diente, no coloques una aspirina en la parte que te produce dolor o en la encía. Mejor enjuágate la boca con agua tibia y usa hilo dental para quitar los residuos de alimentos que pueden estar atrapados y ser la causa del malestar. Si persiste el malestar consulta con tu médico.

 

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PREVENCIÓN DE LAS ENFERMEDADES ORALES

El Cuidado Dental de los Bebés y de los Niños.

¿Cuándo debería comenzar el cuidado dental?
El cuidado dental periódico debería comenzar al año de edad, con una revisión dental dos veces al año para la mayoría de los niños. Algunos niños podrían necesitar evaluaciones y cuidados más frecuentes.

Consejos:

Chuparse el Dedo y la Salud Dental
Generalmente, chuparse el dedo antes de los dos años es normal e inofensivo. Cuando el chuparse el dedo no se detiene a la edad apropiada (generalmente a los cinco años), los padres deben comenzar a desalentar su práctica. Chuparse el dedo por tiempo prolongado puede contribuir al desarrollo de dientes amontonados y, o torcidos y problemas en la mordida.

Desde el nacimiento a los seis meses de edad.

  • Limpia la boca del bebé con gasa después de alimentarlo y a la hora de dormir.
  • Consulta al pediatra del niño sobre el uso de suplementos de fluoruro.
  • Regula los hábitos de la alimentación (biberón o lactancia materna).


Desde los seis a los 12 meses de edad.

  • Durante esta época, debería aparecer el primer diente. Consulta al dentista pediátrico para un examen.
  • Cepilla sus dientes después de cada alimentación y a la hora de dormir con un cepillo pequeño de cerdas suaves.
  • Cuando el niño comience a caminar, ten cuidado con las posibles lesiones dentales o faciales, o ambas.
  • Retira al niño la lactancia o el biberón cuando se acerque su primer cumpleaños.

Desde los doce a los 24 meses de edad.
Sigue el programa de exámenes y limpiezas dentales según lo recomendado por el dentista pediátrico de tu hijo. Generalmente se recomiendan los exámenes y las limpiezas dentales a niños y adultos cada 6 meses.

A medida que tu hijo aprenda a enjuagarse la boca y que la mayoría de los dientes deciduos hayan brotado (dientes de leche), conviene que se cepille con una porción de pasta de dientes del tamaño de un guisante.

Datos sobre los dientes deciduos:

  • El cuidado adecuado de los dientes deciduos del niño (también conocidos como dientes de leche o dientes primarios) es muy importante, ya que estos dientes conservan el espacio para el brote futuro de los dientes permanentes.
  • Si un diente de leche tiene caries o se extrae demasiado temprano, se pierde el espacio necesario para el diente permanente, que sólo puede ser recuperado por medio de tratamiento de ortodoncia.
  • Los dientes de leche infectados pueden causar el desarrollo inapropiado de los dientes permanentes, resultando en manchas, cavidades y dientes débiles.
  • La mayoría de los niños comienzan a perder sus dientes de leche alrededor de los 4 años, usualmente se caen primero los dientes frontales. Los niños siguen perdiendo los dientes de leche hasta los doce o trece años, cuando finalmente aparecen todos los dientes permanentes.

 

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PROCEDIMIENTOS DENTALES

La Extracción de las Muelas del Juicio o Cordales.

¿Qué son las muelas del juicio o cordales?

También conocidas como terceros molares, las muelas del juicio usualmente aparecen por primera vez en los jóvenes adultos entre los 15 y los 25 años. Debido a que la mayoría de las bocas son muy pequeñas para estos cuatro molares adicionales, con frecuencia es necesario extraerlos, a veces inmediatamente después de que aparecen.

¿Cuándo deberían extraerse las muelas del juicio?

A continuación, se enumeran los síntomas que podrían indicar el brote y la aparición de las muelas del juicio, y deberían extraerse antes de que queden impactadas, es decir, antes de que broten y no encuentren espacio en la boca para crecer. Sin embargo, cada persona puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Dolor.
  • Infección en la boca.
  • Hinchazón del rostro.
  • Hinchazón de las encías en la zona posterior de la boca.

La mayoría de los casos se recomienda la extracción inmediata de las muelas del juicio ya que la extracción a tiempo ayudará a eliminar problemas, por ejemplo una muela impactada que destruya el segundo molar. La impacción del tercer molar es el desorden clínico más frecuente del desarrollo.

¿Qué problemas se relacionan a menudo con los terceros molares impactados?

  • Bacterias y formación de placa.
  • Desarrollo de quistes (sacos llenos de fluido).
  • Desarrollo de tumores.
  • Infección.
  • Enfermedades de las encías y de la mandíbula.


¿Qué implica el procedimiento de extracción?
La cirugía de extracción de la muela del juicio implica la extracción del tejido de la encía que se encuentra sobre el diente, separando suavemente el tejido conectivo entre el diente y el hueso, extrayendo el diente y suturando la abertura de la encía.

 


 
*Extracción del tercer molar

 

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